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697.- Palabras de un moribundo.- Un enfermo estando ya a punto de
morir, oyó golpear a la puerta de su dormitorio, y preguntó a uno de sus
criados quién era el que así llamaba; y como el criado le contestara que
era una mujer de nombre Buena, el enfermo alzó los brazos, dio las gracias
a Dios en alta voz y ordenó a sus criados que la hiciesen entrar sin
demora, a fin de que pudiera ver, antes de morir, una mujer buena, pues en
toda su vida no había encontrado una sola que fuera digna de tal nombre.